Aquella experiencia me enseñó algo vital. El Jefe de Compras era buenísimo consiguiendo el precio. Pero sin la capacidad técnica para aplicar el precio, la empresa seguía perdiendo dinero.
La tecnología no va solo de mantener los servidores encendidos. Va de igualar la velocidad del negocio.
Con Orchestrator, dejamos de ser el cuello de botella ("Informática tarda mucho") y pasamos a ser el acelerador. Aseguramos que una victoria comercial se convierta en una victoria financiera al instante.
Pregunta para el fin de semana: ¿Cuál es el proceso manual más doloroso que está frenando los márgenes de tu empresa ahora mismo?
Si conoces a alguien en Finanzas que necesite leer esto, pásaselo. Y respóndeme con tu mayor cuello de botella.


